Hay desfiles que buscan sorprender desde el impacto. Y hay otros que generan algo diferente: te obligan a mirar la ropa desde otro lugar. Pucheta Paz presentó ANATOMÍA en BAFWEEK y eligió volver al principio de todo: el cuerpo.
Bajo la dirección creativa de Gustavo Pucheta y Fabián Paz, la colección Primavera-Verano 2027 parte de una premisa tan simple como potente: antes de una prenda existe un cuerpo, y antes de construir una silueta hay que comprenderlo.
Pero desde mi mirada, lo que hizo particularmente interesante a esta propuesta fue la fuerte presencia de códigos tradicionalmente asociados a la sastrería masculina. Pantalones, camisas, chalecos, blazers y estructuras geométricas aparecieron reinterpretados sobre el cuerpo, conviviendo con transparencias, microtules, sedas y prendas mucho más cercanas al lenguaje femenino. Y ahí estuvo, para mí, uno de los puntos más interesantes del desfile: no se trató simplemente de vestir de masculino a una mujer, sino de tomar códigos de ambos universos y hacerlos dialogar.
El cuerpo como estructura
En ANATOMÍA, la silueta no busca ser transformada artificialmente. Los cortes siguen la arquitectura corporal, las proporciones buscan acompañarla y los volúmenes se construyen alrededor de aquello que ya existe. La colección recorre desde prendas cotidianas hasta propuestas de mayor complejidad: camisas, pantalones, shorts, faldas, chalecos, vestidos y una sastrería de líneas geométricas que se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la pasarela.
Masculino, femenino y todo lo que existe entre ambos



Lo que más me llamó la atención fue la manera en que la colección se acercó al universo masculino. La sastrería apareció con fuerza, pero sin perder sensualidad. Blazers, pantalones de líneas amplias, camisas y estructuras más rígidas se encontraron con transparencias, piel, microtules y siluetas que dejaban al cuerpo respirar.
Una paleta que vuelve a lo esencial



El color acompañó ese concepto de depuración. Negro, azul, beige, nude, visón, blanco y off-white construyeron una propuesta sobria, mientras que los materiales aportaron las diferentes temperaturas de la colección. El denim tuvo un lugar importante dentro de este universo, acompañado por gabardinas, cuero, sedas, gasas y microtules. La combinación permitió que la colección pudiera pasar de la estructura más rígida a la transparencia y el movimiento.
Más que una tendencia
ANATOMÍA no parece buscar simplemente una tendencia para la próxima temporada. Propone volver a preguntarse qué sucede entre el cuerpo y la ropa. Y quizás ahí está lo más interesante: cuando el diseño deja de intentar cambiar el cuerpo y empieza a diseñar a partir de él. En una edición de BAFWEEK llena de estímulos, Pucheta Paz eligió bajar el ruido y volver a lo esencial.