La moda argentina volvió a encontrarse en uno de sus escenarios más emblemáticos. El Palacio San Miguel fue el escenario elegido para abrir la programación principal de la 67ª edición de Argentina Fashion Week, con una nueva edición de Luxury Trends, una jornada que reunió a siete nombres de la moda nacional y siete maneras diferentes de interpretar el lujo.
La noche, conducida por Lucía Ugarte, reunió las propuestas de Gustavo Cadile, Rosarito, Pía Carregal, Iara, Sissi by Lola, Ivana Picallo y Verónica de la Canal. Más que una única tendencia, Luxury Trends dejó una sensación clara: el lujo argentino no tiene una sola forma.
Gustavo Cadile — Un jardín hecho vestido
La noche comenzó con Gustavo Cadile y Jardín de Luz, una selección de cinco creaciones de Alta Costura inspiradas en un jardín en plena floración. Corsetería, transparencias, flores tridimensionales, encajes y bordados artesanales construyeron una propuesta de feminidad contemporánea, con una paleta que recorrió rosas empolvados, lavandas, amarillos y verdes suaves. El resultado fue romántico sin caer en lo previsible: la arquitectura del vestido convivió con la delicadeza de las flores y el movimiento aportó una dimensión casi etérea. Una apertura que recordó que el lujo también puede ser delicado, luminoso y profundamente femenino.
Rosarito — Segunda vida para la moda
Después llegó Rosarito con Segunda Vida, una cápsula que pone el foco en una de las conversaciones más importantes de la moda contemporánea: qué hacemos con aquello que ya existe. La propuesta rescata tejidos y materiales vintage o en desuso para transformarlos en nuevas creaciones. Sedas y tradicionales sarees bordados de la India encuentran una nueva interpretación dentro del espíritu bohemio de la marca. Acá el lujo aparece desde otro lugar: no necesariamente en la exclusividad de una materia prima nueva, sino en la historia, el trabajo y la posibilidad de transformar algo existente en una pieza con una nueva identidad. Una mirada que conecta diseño, sustentabilidad y artesanía.
Pía Carregal — La novia como identidad
Pía Carregal llevó a Luxury Trends una cápsula de novias para 2027 que se aleja de la idea de una única novia ideal. La propuesta reúne cinco vestidos concebidos desde diferentes personalidades, con siluetas que van de lo etéreo a lo definido y materiales como gasas, encajes, transparencias y drapeados. Las flores funcionan como hilo conductor y aparecen vinculadas a lo orgánico, lo imperfecto y lo vivo. La idea resulta especialmente interesante porque desplaza la pregunta de ¿cómo debería vestirse una novia? hacia otra mucho más personal: ¿cómo quiere verse ella?
Iara — Cuando la creación no necesita etiquetas
Con Iara, la pasarela volvió a cambiar de lenguaje. La propuesta se presentó desde una mirada de Alta Costura donde las categorías rígidas pierden protagonismo. Blanco o negro, masculino o femenino, elegante o casual, Alta Costura o prêt-à-porter: la colección plantea que el diseño puede convivir con todas esas posibilidades. La versatilidad se convirtió así en parte de la identidad. Más que elegir una sola definición, Iara parece apostar por una idea más amplia: crear primero y etiquetar después.
Sissi by Lola — Una nueva generación en la Alta Costura
Uno de los momentos más particulares de Luxury Trends fue el debut de Sissi by Lola, la propuesta de Alta Costura creada por Lola, una diseñadora de apenas 11 años. Su presencia dentro de una jornada dedicada al lujo y al diseño de autor introdujo algo diferente: la posibilidad de mirar la moda también desde la creatividad de una nueva generación. La propuesta llevó a pasarela diseños pensados para niñas. Más allá de la edad, su participación representa algo que vale la pena destacar: la creatividad no siempre espera a tener una determinada cantidad de años para encontrar una voz.
Ivana Picallo — El lujo del trabajo a mano
Ivana Picallo presentó Presencia en Libertad, una cápsula de cinco piezas irrepetibles realizadas íntegramente a mano. Su propuesta se construyó desde la mezcla de materiales y texturas: hilos de plata y seda, piedras naturales, malla metálica, bordados, incrustaciones y superficies trabajadas con paillettes. La colección recorrió distintas expresiones de la Alta Costura —vestidos de noche, madrinas y novias— y puso nuevamente en primer plano una característica esencial del lujo: el tiempo dedicado a crear algo que no puede repetirse exactamente de la misma manera.
Verónica de la Canal — El drama como belleza



El cierre de Luxury Trends estuvo a cargo de Verónica de la Canal con Lágrimas de Azahar, una colección inspirada en la mujer siciliana. Aquí el lujo tomó un tono más dramático. El negro apareció como símbolo de fuerza, mientras el encaje se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la propuesta, evocando tradición, artesanía y memoria. La colección construyó una mujer intensa, magnética y profundamente emocional, donde el contraste entre el luto y la pureza del romance funcionó como hilo narrativo. Y fue un cierre coherente para una noche que, desde distintas perspectivas, habló de algo mucho más profundo que las tendencias.
Siete formas de entender el lujo
Mirando la jornada completa, quizás lo más interesante de Luxury Trends no fue encontrar una tendencia que uniera a todos los diseñadores. Fue justamente lo contrario. Cada uno propuso su propia definición del lujo: para Gustavo Cadile, puede ser la delicadeza de una flor construida a mano. Para Rosarito, la posibilidad de darle una segunda vida a una pieza cargada de historia. Para Pía Carregal, la libertad de construir una novia desde su propia identidad. Para Iara, la posibilidad de crear sin quedar atrapado en categorías. Para Sissi by Lola, el nacimiento de una voz creativa desde una nueva generación. Para Ivana Picallo, el valor de lo irrepetible y del trabajo artesanal. Y para Verónica de la Canal, la emoción, la tradición y el dramatismo transformados en Alta Costura.